Dudas teológicas.
A veces dudas de la existencia de Dios. La vida es tan dura, injusta y miserable que te vacía el alma y tus días se apagan. Entonces te preguntas: ¿Por qué Dios permite que me suceda esto? ¿Acaso está jugando a hacer de mi vida una nimiedad cualquiera? ¿Dios existe? ¿Y si existe, por qué me abandona tan cinicamente? ¿O es sólo que Él es bueno y todo lo que me está haciendo tiene una razón? Quisieras encontrar respuestas y alzas la mirada al cielo (pero, ¿por qué ver al cielo si Dios es omnipresente? Tal vez sólo sea para darle un poco de intensidad al momento) cierras tus ojos y rezas, pero no es suficiente así que le hablas, el tono de tu voz sube hasta llegar al grito. Él no responde, piensas que debe estar ocupado o simplemente de mal humor, sin embargo, si Dios puede estar en todos lados al mismo tiempo ¿por qué no podría hacer millones de cosas al unísono? Imbécil, seguramente te odia y por eso no responde, debe de tenerte rencor porque no fuiste a misa el domingo o tal vez porque eres un pecador sin confesar y eso no le agrada. No, no puede ser eso, Dios es amor, Dios perdona. ¿Dónde se esconde Él? O ella, has llegado a la conclusión de que podría ser mujer, al final te ha traicionado, te ha mentido, te ha ignorado, te ha hecho sentir bien para luego irse, te ha dejado hablando solo para pintar hermosos atardeceres, cual dama que pinta sus uñas mientras le hablas de tus secretos más preciados. Dios parece no ser muy distinto a sus creaciones, bien dice el sacerdote en alguna parte de la eucaristía: "a su imagen y semejanza". Pero las personas quieren alguien bueno, utópico, perfecto, y tal es su hambre de tener a ése alguien, que se han olvidado de que si Dios nos hizo como Él, también tenemos los errores que Él tiene. O no. O sólo estoy suponiendo demasiado sólo porque el muy cabrón me ha ignorado y ha dejado que me hunda en el fango pestilente que conocemos como "depresión ". La vida es perra, la vida es cruel, las personas son frías, las personas traicionan, las personas son egoístas, las personas son desinteresada, pero el supremo es bueno, ¡Oh! Vaya que es bueno, sólo que conmigo no, Él me odia, me repudia, le doy un poco de asco, pero me ama, de todos modos soy su hijo. Soy merecedor de su amor por obligación y su odio por convicción y sólo porque hice un trato con su enemigo pero no debería enojarse, Él estaba muy ocupado y yo necesitaba sanar mi dolor. Hice un trato que me costó poco, algo sin valor, mi alma. Sigo en el fango pestilente y se hedor hace que mis ojos lagrimeen, pero ya no sufro y eso es lo que importa. Extraño a Dios pero Él a mí no y por eso dudo de su existencia y me pongo a pensar si de verdad existe o sólo fue un producto de mi imaginación para cubrir mi necesidad de creer en algo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario